Académicos miembros del Consejo Técnico de la Comisión para la Reforma de los Estatutos abordaron las claves de su trabajo, el que ha estado enfocado en hacer realidad la participación de la comunidad universitaria.

 

Desde que comenzó el trabajo de la Comisión para la Reforma de los Estatutos de la Corporación Universidad de Concepción, sus miembros se han dedicado a la tarea de buscar los mejores insumos de información para hacer una propuesta coherente con el contexto que vive la Universidad.

Es así como la Comisión, conformada por miembros del directorio y del Consejo Académico, conformó una Subcomisión Ejecutiva y una Subcomisión de Redacción. Dentro de la Subcomisión Ejecutiva se encuentra el Consejo Técnico Asesor, compuesto por los académicos UdeC Violeta Montero Barrigade la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales y Omar Barrigade la Facultad de Ciencias Sociales, en conjunto con el abogado Mauricio Orlando Aravena. Este equipo está encargado de asesorar a la Subcomisión Ejecutiva en la preparación de la metodología para generar las instancias de participación de la comunidad.

En este trabajo, que comenzó durante los meses de octubre y noviembre del año pasado, el equipo elaboró algunas estrategias de recolección de información, que permitan establecer el nivel de conocimiento que la comunidad tiene sobre los estatutos, así como la disposición a participar y loe mejores mecanismos para obtener dicha participación.

La académica Violeta Montero, doctora en Sociología y experta en temas de participación, señaló que este equipo “está acotado al proceso de reforma y centrado en revisar cómo vamos promoviendo mecanismos, espacios y momentos de participación. Hablamos de todos los actores de la comunidad, académicos, estudiantiles, socios de la Corporación e incluso aquellos que tienen vínculos con la institución, pero son externos”.

Amplia participación

La profesora Montero tiene experiencia en estudios de políticas públicas universitarias y por ello, conoce el contexto en el que se dan este tipo de reformas. En el caso de la UdeC, indicó que incorporar la participación nace desde una convicción real de su importancia. “Está esa convicción de que es relevante que se genere un proceso de deliberación pública al interior de la Universidad. Eso es muy positivo y está en sintonía con los tiempos. Refleja una vocación institucional de que este documento, que es tan clave para el destino de la Universidad, sea generado de manera amplia, colaborativa y participativa”.

La misma percepción tiene el académico Omar Barriga, doctor en Sociología y experto en metodología. “El principio orientador número uno, que aparece incluso así en las actas es que para elaborar los nuevos estatutos se necesitaba participación y colaboración de la comunidad universitaria y la junta de socios. Esa fue la solicitud que se nos hizo al Consejo, el cómo garantizar esa participación”.

Para ello, explicó Barriga, se planteó como objetivos específicos la elaboración de una encuesta de entrada, y luego, de estrategias de recogida de información de la comunidad. La encuesta de entrada, que ya se envío a los diversos actores de la comunidad y la junta de socios, busca establecer el nivel de conocimiento sobre los estatutos, así como las preferencias en torno a los mecanismos de participación que puedan utilizarse.

“El segundo objetivo es recoger la información y sugerencias de esa comunidad. Hemos ido ideando maneras de acercarnos a los diferentes estamentos, estudiantiles, administrativos y académicos, así como también a la comunidad penquista, porque la Universidad tiene una relación especial con la ciudad”.

Resultados de la participación

Ambos académicos coinciden en que el proceso se está desarrollando con la máxima rigurosidad, y con la intención de que todos aquellos actores disponibles a participar lo puedan hacer.

También reconocen que es necesario informar claramente hacia dónde desembocarán los resultados de dicha colaboración, dado que la reforma como tal debe ser aprobada por la junta de socios. “Esta participación se da en el entendido de que el actual estatuto de la universidad establece los mecanismos y procedimientos para su aprobación y para su reemplazo; nosotros podemos propiciar que la información recogida se discuta y que eso tenga un peso importante en el Directorio y en los socios, que son quienes finalmente terminan decidiendo”, señaló Violeta Montero.

“Hemos tenido cuidado”, expresó por su parte Omar Barriga. “Estamos convocando a opinar a las personas sobre lo que les gustaría ver, pero las decisiones finales no pasan por toda la comunidad. Son desafíos interesantes, tenemos un grupo muy bueno y un ambiente de colaboración muy positivo, lo que es un buen augurio de como se podría dar todo este proceso”.

 

Katerinne Pavez Marchant en Noticias UdeC.